domingo, 19 de junio de 2011

SENDERO SUBIDA A LA CRUZ DE ROMERO
19 DE JUNIO DE 2011
DISTANCIA: 15 Km.                       
Tiempo: 7 horas

Quizás sea este uno de los senderos que más nos apetecía realizar pues de las tres veces que habíamos estado en el Canuto del Risco Blanco, siempre decíamos “bueno la próxima vez subiremos a la Cruz de Romero” y es que después de recorrer esta maravilla de selva que forman los valles del Almodóvar y el Tiradero, nos quedaban las ganas de ver algo más, de aprender algo más, de saber algo más de este paisaje tan indescriptible, tan apasionante, probablemente uno de los rincones más bello de Europa.

En la autovía A-381 Jerez – Los Barrios nos saldremos a la altura de la vía de servicio núm. 77 y nos dirigimos a la izquierda hacia la CA-221 Los Barrios – Facinas, hoy es una pista forestal que en algunos tramos se encuentra en  mal estado.

Con precaución circularemos durante unos siete Km., disfrutando de la presencia de magníficos alcornoques, donde ejemplares de cochinos negros engordan con sus bellotas, llegaremos hasta el cartel de inicio de sendero del Canuto del Risco Blanco, podemos aparcar aquí o en las inmediaciones de San Carlos del Tiradero.

Justo enfrente de la angarilla donde comienza el sendero de San Carlos del Tiradero, hay una disimulada puerta realizada por alambradas y es aquí donde con más de 28º comienza nuestra ansiada ruta.

A nuestra izquierda nos acompañará durante todo el trayecto un muro de piedra magistralmente realizado y una vaya cinegética de gran altura, no hay pérdida, hasta la misma base de la laja donde se encuentra el vértice geodésico, no nos abandonará, será nuestra referencia incluso en días de intensa niebla.

En el bosque que nos vamos adentrando disfrutaremos incluso de la presencia de venados, pero seguramente nos llamará la atención ver las piedras, las grandes rocas y los troncos de los árboles recubiertos de musgos, plantas trepadoras y helechos, aquí los Quejigos son muy hospitalarios pues permiten que especies como la Carraguala y el Pulipuli habiten en sus ramas.

Llegamos a una pendiente donde tendremos que agarrarnos con manos y pies para poder sortear su desnivel “esto es una pared”, “donde nos hemos metido”, con bastones y manos todos ayudaremos  a quien más lo necesitan, después de algún sobresalto ponemos fin al quejigal y llaneamos un rato las vistas empiezan a ser fantásticas, nos llamará la atención el pantano de Almodóvar y el tajo del Águila de la Sierra de Ojen, andaremos por un  pinar de repoblación que nos cobija con su sombra en algunos tramos.
Descansamos al amparo de una gran formación de arenisca, donde aprovechamos para desayunar, han pasado casi dos horas desde que empezamos y viendo el cortafuego por donde vamos a transitar a alguno se le atraganta hasta el agua. Reponemos fuerzas y tomamos alguna fruta, agua y bebida energética, nos va hacer falta
El calor hace mella, las rodillas duelen, la espalda chorreando de sudor, las caras rojas y algunos hablan como en arameo, pero se denota por encima de todo una gran satisfacción. Hay quien no puede continuar y decide esperar al regreso del grupo a la sombra, no todos los días se encuentra uno con las mismas fuerzas, y hoy llevamos un desnivel continuo acumulado de casi 600 Mtro.
Una valla metálica nuevamente cruzaremos para acercarnos a una nueva “sorpresa”, formaciones de areniscas cruzadas por lajas de hierro dando formas de lo más singular, cuevas, arcos gigantes que jamás te puedes imaginar, callejones, rampas, formaciones que harán la delicia de nuestras miradas “cara de perro”, “dragones”, “tortugas”, son algunas de las semejanzas que se nos ocurren.
La jara, el brezo, la retama, nos arañan y enganchan en el caminar, pero este pequeño sufrimiento, no es nada con la satisfacción que recorre todo nuestro cuerpo y nuestras mentes, ya somos más de uno a quien se le ocurre lo de quedarse aquí pero…
¡Venga, señores vámonos! que todavía queda tela, sin dejar de volver la mirada a cada paso, poco a poco, por el mismo camino regresamos hasta la alambrada y base de mole arenisca de casi 20 mts de altura donde nos espera el vértice geodésico de La Cruz de Romero.
Por la parte izquierda buscaremos una grieta donde iremos apoyando manos, pies, hombros, codos y culos para poder subir al final hay quien no puede pero algunos lo conseguimos y es que merece la pena, Zahara, Vejer, Facinas, Sierra del Aljibe, Sierra de Fates, Sierra Luna, Sierra de la Plata, Gibraltar, son alguno de los innumerables objetivos de nuestras cámaras.
Todos estamos maravillados, las formaciones son gigantescas, cada vez vemos nuevos parecidos y a pesar del calor las roca desprende un fresquito agradable.
“Oé, Oé, Oé, Oé, se brinca de alegría, se canta de emoción, tanto esfuerzo ha  sido recompensado
Con la misma sensación de nostalgia que en las formaciones de arenisca empezamos el regreso, nuestro amigo Fermín espera abajo con las niñas, ha sido una experiencia inolvidable.
Un primer hito de piedra nos señala la dirección para El Risco Blanco, pero se hace tarde y todavía no hemos comido, así que decidimos coger el segundo hito que nos conducirá a través del canuto a donde aparcamos por la mañana. El camino con algún desnivel se encuentra marcado por montoncitos de piedra (hitos) a los que tenemos que prestar atención para no extraviarnos.
Pronto pasamos por unos pinos y enseguida nos vemos inmersos en un fantástico quejigal, con lianas enredaderas y pronto el arroyo que con poca agua nos acompaña hasta un carril. Por este andaremos  durante 40 minutos y comeremos y beberemos agua hasta saciarnos.
Poder explicar lo que hemos sentido es tan difícil, que quizás se escriba alguna tontería, pero nosotros estamos más que satisfechos, ha sido un “rutón” no una ruta, bestial, pero tan magnifico como hermoso, bueno voy a comerme mi bocadillo de tortilla, ah y un poquito de queso, ah y una naranja, ah y un plátano, ah y un huesito, ah y mucha agua.  
CARLOS Y PETRA MIEMBROS DE AL-SENDERO

domingo, 5 de junio de 2011

SENDERO VEJER, SANTA LUCIA
5 DE Junio de 2011
DISTANCIA: 14,9 Km.
Tiempo: 5  horas
Con nuestros amigos del Club Al-Sendero, a los que tenemos que estar agradecidos por su magnífica compañía, hoy nos hemos trasladado a la vecina localidad de Vejer de la Frontera para realizar una bonita ruta circular através de caminos y vegas. Uno de los enclaves más significativos que visitaremos es Santa Lucía. 
Una vez que aparcamos en La Barca de Vejer, después de haber salido de casa a las 6,30 horas, subimos por la antigua carretera y poco a poco obtenemos magníficas vistas.
La pendiente es dura pero cortita, enseguida estaremos en las calles de tan singular población con una historia apasionante. Buscaremos la carretera de San Ambrosio que se encuentra en el lado opuesto, dirección a la costa. Mientras transitamos por el sendero habilitado de Bellavista durante 1,5 Km. es entonces cuando doblamos a la derecha por un carril.
Las vistas son magníficas por un lado las playas de Conil, Vejer, Barbate y Zahara, por otro toda la vega con sembrados de cereales y girasoles. La sombra de los árboles nos cobijan y caminando casi paralelos a la playa llegamos por un camino de herradura a un pozo de riego bastante grande y nos adentramos en un tubo de vegetación durante unos minutos donde no se consiguen ver los rayos de sol.
Por pequeños carriles pegados a zonas de siembra vamos transitando, como dándole la vuelta a todo Vejer, hasta llegar al Centro de Alta Resolución de la Consejería de Salud.
Ahora andamos unos minutos para cruzar la carretera por un túnel y continuaremos durante un kilómetro hasta la intersección de Santa Lucía, en este enclave estuvimos hace 10 años y no había ni gota de agua, esperamos tener hoy más suerte.
Y así es, magnífico desde el inicio el agua circula por las acequias, rebozando por todos lados, una fuente a nuestra derecha nos sirve para llenar nuestras botellas, muchos vecinos beben de este lugar pues dicen que esta agua es muy buena para el riñón.
Nos llama la atención el ruido que produce una cascada y nos acercamos a verla, todo está exuberante de vegetación. Es el momento para desayunar, son las 10,30 h. y este es el lugar idóneo.

Este entorno natural, conocido como "Paraje de los Molinos", situado a 3 Km. de Vejer, pueblo al que pertenece esta pedanía, está declarado Monumento Natural por su riqueza de paisaje.
Actualmente Santa Lucía, tiene unos 193 habitantes, que basan su economía en la agricultura; en sus tierras existen abundantes huertas y árboles frutales. Cuenta con una exuberante vegetación, debido a la riqueza del suelo y a la cantidad de agua existente, ya que está ubicada en la ladera de la Meseta de la Muela.
Junto al acueducto de origen posiblemente romano que se encuentra en este paraje natural se construyeron siete molinos de agua (cinco en la actualidad) del siglo XV, que se utilizaban para moler trigo y obtener harina. En la actualidad se conservan algunas piezas de éstos, como por ejemplo, restos de los cubos y varias piedras de molino.

El agua, que procede del Manantial de la Muela, es en su día conducida mediante una delicada obra de ingeniería que aprovechando los desniveles naturales del terreno, o creándolos artificialmente mediante acueductos, permite el funcionamiento de cinco molinos denominados: Santa Lucía, Hoyo, Batán, Garrobo y Miraflores. Derivaciones transversales a la vena de agua principal dan pié al riego de las huertas del entorno.
Después de visitar los molinos y el acueducto vamos a dirigirnos a través de la cañada “Camino Rural Verde Cabra” hasta donde dejamos los coches, nos espera un trayecto de 4 Km. aproximadamente por un camino árido y sin arboleda, pero en la retina tenemos las imágenes de lo vivido momentos antes, llenos de alegría y satisfacción  empezamos a ver en nuestro caminar las primera torres de Vejer, nos acompañarán hasta el final.

Desde que comenzamos esta mañana han pasado 5 horas y ha merecido la pena, antes de subir a los coches tomamos un refresco en la Venta Pinto. Mientras que charlamos preparando la siguiente ruta.
CARLOS Y PETRA MIEMBROS DEL CLUB AL-SENDERO